Si fuéramos conscientes de cómo la infancia define la vida adulta, veríamos la crianza como el mayor acto de amor.

Sobre mí

¡Hola! Soy Marina Ceacero, educadora.

Soy maestra de pedagogía terapéutica y experta en educación respetuosa infantil y adolescente.

La eduación siempre ha sido mi gran pasión

y llevo años trabajando en ella desde distintos lugares: la escuela, el acompañamiento a familias, formaciones...

Y si hay algo que tengo claro después de todo mi recorrido

es que todas las personas quieren hacerlo mejor, pero no saben cómo.

Cuando un bebé llega a una familia y alguien decide dedicarse al cuidado de la infancia, lo hace desde el mismo lugar: el amor.

Porque educar es un acto profundamente amoroso. Sin embargo, la realidad del día a día, el cansancio, la desinformación y la desconexión, nos va alejando de esto, nos lleva a no reconocernos, a reproducir todo lo que hicieron con nosotros/as y que algún día juramos no repetir.

¿Te suena, verdad?

Créeme, no es tu culpa y no es casualidad. Los patrones tienen tanto poder que para transformarlos, se necesita mucho más que intención, se necesita: conciencia, profundidad y compromiso. Tanto, como acompañar una vida.

 

Mi propia historia y que alguien muy importante para mí decidiera terminar con su vida, marcaron un antes y un después en la mía.

Me hicieron entender que la forma en la que acompañamos la infancia-adolescencia deja cicatrices muy profundas. Cicatrices que muchas veces no se ven… pero que todos/as llevamos.

Te acompaño en tu formación 

para que tu crianza deje huella

Todo mi trabajo está guiado por un objetivo muy claro:

ayudarte a que tu crianza deje huellas y no cicatrices.

Por eso, quedan fuera las soluciones milagro y los trucos rápidos,

porque educar no va de aplicar técnicas. Ojalá fuera tan sencillo.

Yo te voy a aportar algo que sí perdura para toda la vida: conciencia, raíz y transformación.